Desde sus inicios, la Escuadrilla de Paracaidismo “Boinas Azules” se ha consolidado como una Unidad de elite de la Fuerza Aérea de Chile, conquistando los cielos con destreza y valentía y un firme propósito: fomentar la conciencia aérea nacional. A través de espectaculares presentaciones de paracaidismo, ha proyectado ante la ciudadanía las capacidades, disciplina y profesionalismo que caracterizan a los integrantes de la Institución.
La historia de esta Unidad comienza en 1970, en la Base Aérea El Bosque, cuando un grupo de Oficiales y Suboficiales visionarios dio forma al naciente Club de Paracaidismo “Boinas Azules”. En un esfuerzo pionero, comenzaron reutilizando y adaptando los paracaídas de los pilotos de combate, transformándolos para la práctica del salto libre.
Debido al entusiasmo y buenos resultados, el Alto Mando Institucional tomó la determinación de apoyar esta iniciativa, estableciendo el primer curso de paracaidistas deportivos. La instrucción se realizó en la Escuela de Paracaidistas y Fuerza Especiales del Ejército, y el 27 de noviembre de 1970, se efectuó el primer salto oficial desde un helicóptero UH-1H.
Desde entonces, los “Boinas Azules” han maravillado a miles de espectadores en Chile y el extranjero con su precisión, coordinación y audaces maniobras aéreas. Su legado incluye hitos históricos, como el realizado el 22 de marzo de 1980, cuando se convirtieron en la primera agrupación de paracaidismo táctico en el mundo en efectuar un salto sobre el Conteniente Antártico. Esta hazaña, se realizó desde una aeronave Hércules C-130 del Grupo de Aviación N°10, conmemorando el cincuentenario de la creación de la Fuerza Aérea de Chile., enarbolando con orgullo la bandera nacional.
El alto nivel de técnica y la rigurosa preparación de la Escuadrilla les ha permitido obtener importantes reconocimientos a nivel internacional. Entre ellos, la obtención del Campeonato Latinoamericano de Precisión de Aterrizaje en 1997, en Girardot, Colombia