Los orígenes de la práctica acrobática en la Fuerza Aérea de Chile se remontan con la llegada al país entre 1948 a 1958 de las primeras aeronaves aptas para este tipo de ejercicios, tales como el AT-6 Texan, el Mentor T-34 y el P-47 Thunderbolt.
Sin embargo, fue en 1958 cuando la Institución estableció su primera Escuadrilla de Alta Acrobacia, denominada "Cóndores de Plata". Esta agrupación operó hasta 1965 en el Grupo de Aviación N°7, en la Base Aérea Cerrillos, con las aeronaves Lockheed F-80 Shooting Star, maravillando tanto a civiles como a militares con sus acrobacias aéreas mientras surcaban los cielos nacionales.
Luego de 16 años, esta Unidad pasa a llamarse la Escuadrilla de Alta Acrobacia “Halcones”, el 14 de enero de 1981. Desde su creación, los “Halcones” ha tenido como principal misión realizar exhibiciones de acrobacias aéreas de alto nivel de destreza. Con ello, se busca fomentar una conciencia aérea nacional, evidenciando el desarrollo constante del capital humano y material de una Institución moderna. Asimismo, la Escuadrilla constituye un medio de comunicación dinámico y motivador para la interacción con la comunidad.
Posterior a su creación, los Oficiales que integraron el primer equipo recibieron instrucción de vuelo acrobático en los Estados Unidos, país donde se adquirieron los aviones Pitts S2A y S2S, diseñados y construidos específicamente para realizar maniobras acrobáticas de alta complejidad. De igual manera, un selecto grupo de integrantes del Cuadro Permanente fue capacitado en el mantenimiento de estas aeronaves.
A lo largo de su trayectoria, los "Halcones" han surcado los cielos de nuestro país y el extranjero, destacándose el vuelo realizado a Ecuador en 1985, a bordo de los aviones Pitts, con motivo del aniversario de la Fuerza Aérea Ecuatoriana. En 1987, la Escuadrilla participó en el International Air Tattoo de Inglaterra, encuentro acrobático militar donde, en 1989, obtuvo el galardón "Best Air Display". Ese mismo año, el team realizó el cruce del Canal de la Mancha, conmemorando los 80 años de la hazaña aérea de Louis Blériot, quien el 25 de julio de 1909 cruzó por primera vez el Canal.
En 1990, la Escuadrilla adquirió un nuevo material de vuelo, el avión Extra 300, aeronaves que les permitieron obtener el "Best Air Display" ese mismo año, producto de su participación en el Air Rendezvous, realizado en Springfield, Estados Unidos.
Tres años más tarde, en una nueva versión del International Air Tatto de Inglaterra, el equipo fue distinguido con el premio "Sir Douglas Bader" y el "Best Individual Flying Demonstration".
En 1997, como resultado del reconocimiento internacional consolidado desde su creación, la Escuadrilla “Halcones” participó, junto a los cinco mejores team acrobáticos del mundo, del cincuentenario de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF.).
Al año siguiente, y como reflejo del profesionalismo y la alta calidad de los pilotos y especialistas de la FACH, la Unidad participó en el quincuagésimo aniversario de la Fuerza Aérea de Israel (FAI). Además, alcanzó la mayor distinción obtenida por la agrupación al conseguir el Primer Campeonato Mundial de Patrullas Acrobáticas, realizado en Evreux, con motivo del centenario del Aeroclub de Francia.
En 2003, la Escuadrilla “Halcones” incorporó a su servicio el avión Extra 300L, considerado en su momento la máxima expresión de tecnología aeronáutica especializada, el cual fue utilizado hasta el año 2021..
Actualmente, la nueva aeronave con la que los "Halcones" surcan los cielos es el GB1 Gamebird. Este avión cuenta con un motor Lycoming 580 de 315 BHP de potencia y es 150 kg más ligero que el Extra 300L, lo que le entrega una significativa ventaja en la relación peso-potencia, optimizando su desempeño en las maniobras acrobáticas.
El prestigio alcanzado por los “Halcones” de la FACH se atribuye principalmente al alto nivel de preparación, conocimientos y experiencia de sus integrantes. Esto les permite desarrollar este tipo de vuelo con un alto grado de seguridad y eficiencia. Para alcanzar este objetivo, los pilotos entrenan diariamente y realizan un completo y constante acondicionamiento físico, lo que les permite soportar de mejor manera los cambios de fuerzas gravitacionales a los que están sometidos durante sus maniobras.