Por Claudia Castro, Departamento de Asuntos Públicos
Con un Teatro Municipal de Chillán completamente lleno y más de mil personas en el público, la Banda Sinfónica de la Fuerza Aérea de Chile ofreció un emotivo concierto de gala en homenaje al Comodoro Arturo Merino Benítez, fundador y primer Comandante en Jefe de la Institución, en el marco de la conmemoración de su 138° natalicio.
La actividad fue encabezada por el Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea de Chile, General del Aire Hugo Rodríguez González, acompañado de autoridades regionales, comunales y vecinos de la ciudad, quienes participaron de una jornada cultural que reafirmó el estrecho vínculo entre la Institución y la comunidad chillaneja.
El concierto se desarrolló como cierre de una serie de actividades abiertas a la ciudadanía realizadas durante el fin de semana, entre ellas el aniversario de la Escuela Arturo Merino Benítez y el tradicional desfile cívico-militar efectuado en la Plaza de Armas de Chillán, instancias que permitieron acercar la historia y legado del Comodoro a las nuevas generaciones.
Durante la apertura de la presentación se destacó que el concierto buscaba “expresar a través de la música el reconocimiento institucional a la insigne obra en favor de la aeronáutica nacional” realizada por el Comodoro Arturo Merino Benítez, nacido en Chillán el 17 de mayo de 1888.
Asimismo, se relevó el rol histórico de la Banda Sinfónica de la Fuerza Aérea de Chile, creada en 1979 como un puente cultural entre la Institución y la ciudadanía, consolidándose durante décadas como una de las agrupaciones musicales más reconocidas del país.
Bajo la dirección del maestro Fabrizzio De Negri Murillo, la agrupación presentó un repertorio de gran fuerza interpretativa y amplitud musical, transitando desde obras clásicas universales hasta piezas corales de profundo dramatismo y emotividad.
La presentación comenzó con la imponente “Sinfonía N°5 en Do menor” de Ludwig Van Beethoven, una de las composiciones más emblemáticas de la música universal, reconocida por su intensidad y potencia sonora.
Posteriormente, el público disfrutó de obras de Wolfgang Amadeus Mozart y de la tradicional marcha “Pompa y Circunstancia” de Edward Elgar, ampliamente conocida por su solemnidad y majestuosidad.
Uno de los momentos más ovacionados de la noche fue la interpretación de los coros de las óperas “Il Trovatore” y “Nabucco” de Giuseppe Verdi, especialmente “Va Pensiero”, considerada una de las piezas corales más emotivas del repertorio lírico mundial.
La jornada alcanzó uno de sus puntos más intensos con la interpretación de “O Fortuna”, perteneciente a la cantata “Carmina Burana” de Carl Orff, obra reconocida por su fuerza coral y dramática puesta musical, que provocó una entusiasta reacción del público presente.
El concierto contó además con la participación del coro local Silla del Sol, integrado por más de 30 voces de la ciudad, quienes se unieron a los músicos de la Banda Sinfónica en una presentación conjunta que destacó por su calidad artística y sentido colaborativo.
Su director, Mauricio Manriquez, valoró especialmente esta experiencia, señalando que “la música sigue siendo música” y que el trabajo conjunto entre una agrupación civil y la Banda Sinfónica de la Fuerza Aérea permitió construir “un bonito producto final”, destacando además el privilegio que significa participar por tercer año consecutivo en esta conmemoración.
La respuesta del público reflejó el entusiasmo y cercanía que genera este tradicional concierto en la comunidad chillaneja.
Andrea Iturra, asistente habitual de estas presentaciones, expresó que “es un honor que todos los años la Orquesta de la FACH nos visite recordando a una figura tan importante en nuestra historia desde un punto de vista musical”, agregando que las interpretaciones fueron “un verdadero deleite”.
Por su parte, Antonio Bravo, destacó el rol integrador que cumple la música entre las instituciones y la ciudadanía. “Esto que ustedes hacen ahora a través de la música proyecta la imagen de la Institución y nos deja a nosotros como ciudadanos de una forma más integrada. Creo que eso es maravilloso”, comentó.
Tras la ovacionada interpretación final de la tradicional “Marcha Radetzky” y del Himno de la Fuerza Aérea de Chile, la Institución agradeció la presencia de las autoridades y de la comunidad, reafirmando que el legado del Comodoro Arturo Merino Benítez continúa inspirando el servicio a la patria y el desarrollo de la aeronáutica nacional.
De esta manera, la Fuerza Aérea de Chile renovó en la ciudad natal de su fundador el compromiso de preservar y proyectar la memoria de quien abrió “los caminos del aire”, fortaleciendo a través de la música y el encuentro ciudadano el vínculo histórico entre la Institución y la comunidad de Chillán.