Por: Miguel Zurita, III Brigada Aérea
Con una solemne ceremonia realizada en la Base Aérea El Tepual se reinauguró el Memorial de los Mártires de la IIIª Brigada Aérea. El espacio, impulsado por la agrupación Águilas Blancas, tiene como principal propósito recordar y honrar a los integrantes de la Fuerza Aérea de Chile que han fallecido en actos de servicio dentro de la jurisdicción de esta Unidad.
Durante el acto, marcado por un profundo recogimiento, el General de Aviación Marcos Meirelles Guzmán, se dirigió a los presentes en representación de la Escuadrilla "Alas Unidas" y de las distintas promociones a las que pertenecían los mártires homenajeados: "Heredamos un legado de integración que nos obliga a ser esa mano amiga permanente para quienes más lo necesitan. El cumplimiento del deber en estas latitudes extremas es el testimonio más fiel de nuestra vocación de servicio público", sostuvo.
Uno de los momentos más significativos fue el develamiento del monumento. Este hito fue encabezado por el Comandante en Jefe de la IIIª Brigada Aérea, General de Brigada Aérea (A) Rodrigo Zeballos Quinteros, acompañado por familiares directos de los caídos: Soledad Monasterios, viuda del Comandante de Grupo (A) Sergio Fuentes (Q.E.P.D.); Jacqueline Martínez, viuda del Cabo 1° Leonardo Vásquez (Q.E.P.D.); y Leyla Huepe, viuda del Cabo 1° Hugo Verdugo (Q.E.P.D.).
Posteriormente, el capellán de la Unidad, Capitán de Bandada (SR) Juan Caamaño, procedió a realizar la bendición oficial del memorial, para luego dar paso a la tradicional colocación de ofrendas florales.
De esta manera, ex Cadetes y Alumnos; Oficiales y Suboficiales en retiro y en servicio activo de la Escuela de Aviación y de la Escuela de Especialidades, entre ellas Alas Unidas, Brujas, Halcones, Cóndores, Tigres, Centauro, Águilas, Alacrán, Bárbaros, Vulcano, Vikingos, Espartanos, Pantera, Zeus, Thor, Vulcan, Toqui y Garra, depositaron sus ofrendas frente al monumento.
Cabe destacar la lectura de una carta enviada por la viuda del Capitán de Bandada (A) Carlos Rodríguez (Q.E.P.D.), perteneciente a la Escuadrilla Alas Unidas, en la que resaltó la realización de este acto, pues es "una instancia muy significativa para mí y mis hijos, ya que se pone en valor el trabajo y abnegación de mi marido para extender una mano amiga a quienes más lo necesitaban, reflotando su memoria y su importancia para las nuevas generaciones".
Con esta reinauguración, la Unidad no solo restaura un espacio físico, sino que reafirma que la historia de sus mártires es la brújula moral para los Aviadores Militares de hoy. Su entrega en busca de la integración territorial garantiza que la presencia de la Institución siga siendo el nexo vital que une a los compatriotas de las zonas más remotas con el corazón del país, cumpliendo con honor la misión que la patria les ha encomendado.