Por: Claudia Castro, Departamento de Asuntos Públicos
La histórica Promoción “Águilas” de la Fuerza Aérea de Chile vivió una jornada profundamente emotiva con su regreso a la Escuela de Aviación “Capitán Manuel Ávalos Prado”, instancia en la que conmemoraron 50 años desde su ingreso al plantel formador de Oficiales.
La actividad, realizada el viernes 24 de abril, se inició con la recepción de los integrantes de la promoción por parte del Comandante en Jefe de la Institución, General del Aire Hugo Rodríguez González, quien los recibió frente a la Sala Histórica del plantel, saludando personalmente a cada uno de ellos y entregándoles palabras de reconocimiento por su trayectoria y legado.
Este significativo encuentro dio paso a una valiosa reunión entre quienes, en 1976, llegaron siendo jóvenes cargados de sueños, vocación y también incertidumbres, para iniciar el camino que los convertiría en Oficiales de la Institución. Medio siglo después, regresaron al mismo lugar donde comenzaron a forjarse como aviadores y como personas, reafirmando un vínculo que se ha fortalecido y proyectado a lo largo del tiempo.
Posteriormente, ingresaron por el pórtico histórico de la Escuela, reviviendo simbólicamente aquel primer día que marcó el inicio de una etapa inolvidable en sus vidas.
La ceremonia central se desarrolló frente al Monumento a los Mártires de la Aviación, donde rindieron un sentido homenaje a sus camaradas fallecidos.
En la ocasión, depositaron una ofrenda floral y participaron en una invocación espiritual, en un momento de recogimiento que reflejó el profundo sentido de camaradería que los une hasta hoy.
A nombre de la promoción, el Cadete más antiguo, Capitán de Bandada (A) Jorge Rodríguez, dirigió palabras cargadas de memoria, gratitud y emoción. “Estamos aquí por tres razones fundamentales: rememorar nuestro ingreso a este honorable instituto, agradecer a esta Escuela y homenajear a nuestros camaradas que forman parte de la nueva bandada de la eternidad”, señaló.
Durante su intervención, evocó con especial sensibilidad los primeros días en la Escuela, recordando aquel 11 de febrero en que llegaron con sus equipajes llenos de anhelos. “Fue un mar de emociones: carreras, cortes de pelo, la entrega de uniformes y el inicio del período de recluta. Cada experiencia quedó grabada en nuestros corazones”, expresó.
Asimismo, destacó que el paso por la Escuela marcó un punto de inflexión en sus vidas, no solo en lo profesional, sino también en lo humano. Subrayó que valores y virtudes como el honor, la lealtad, la disciplina, el respeto a la autoridad, el mérito y la excelencia profesional fueron pilares fundamentales en su formación. “La Escuela nos entregó un sello que nos acompañará siempre, guiando nuestras decisiones con una profunda vocación de servicio a la Patria y a la sociedad”, agregó.
Tras la ceremonia, los integrantes de la Promoción “Águilas” se fotografiaron en el tradicional Muro de las Promociones, reafirmando su pertenencia a la historia viva de la Institución.
Posteriormente, en el Aula Magna, asistieron a una presentación a cargo del Director de la Escuela, Coronel de Aviación (A) Gonzalo Martínez, quien expuso sobre la formación actual de los Cadetes, los avances del plantel y los desafíos futuros.
El recorrido contempló además una visita al Grupo de Operaciones Aéreas (GOA), donde conocieron su funcionamiento, y a una muestra de aeronaves de instrucción, entre ellas el emblemático T-35 Pillán, símbolo de la formación de generaciones de pilotos.
La jornada finalizó con un almuerzo de camaradería junto a los Cadetes, instancia que permitió compartir experiencias y fortalecer el vínculo entre generaciones, transmitiendo el espíritu y los valores que han caracterizado históricamente a la Escuela.
A 50 años de su ingreso, la Promoción “Águilas” regresó a su alma mater para reencontrarse con su historia, honrar a sus camaradas y reafirmar un legado construido sobre la base de la vocación, la disciplina y el compromiso. Un testimonio vivo de que el espíritu de la Escuela de Aviación permanece intacto en quienes alguna vez cruzaron sus puertas para convertirse en Oficiales de la Fuerza Aérea de Chile.