Por Cristián Tapia, Departamento de Asuntos Públicos.
Mayo de 1945, Acantilado de Maeda, Okinawa. Bajo un infierno de fuego de artillería y ametralladoras, un batallón se retira. Todos, excepto un hombre: un enfermero militar que se queda solo en la cima. Sin disparar un solo cartucho, arrastra a sus compañeros heridos entre lodo y sangre hacia un lugar seguro, bajándolos con una cuerda uno a uno. Esa noche, Desmond Doss salvó a 75 soldados de una muerte segura, repitiendo siempre una sola oración:
“Señor, ayúdame a salvar a uno más”.
Recordando esta histórica hazaña, el Jefe de la Escuadrilla de Instrucción Académica, Suboficial Mayor Cristian Sandoval, dio inicio a la ceremonia de graduación del Curso de Enfermeros de Combate de la Escuela de Perfeccionamiento de Suboficiales (EPS) “Suboficial Mayor Óscar Ossa Galdames”.
El solemne acto, que tuvo lugar en el auditorio del Comando de Personal en la Base Aérea El Bosque, fue presidido por el Jefe de la División de Educación, General de Brigada Aérea (A) Percy Gómez Solís.
Durante la jornada, se destacó la trayectoria de los cuatro Aviadores Militares graduados, quienes ingresaron a la Institución como Personal de los Servicios con el título civil de Auxiliares de Enfermería. Gracias a la exigente formación especializada impartida por la EPS, hoy alcanzan la especialidad de Enfermeros de Combate.
Tras las palabras del Suboficial Mayor Sandoval y la entonación del himno "Camaradas", los especialistas subieron al escenario para recibir sus diplomas, acompañados por el reconocimiento y los aplausos de sus familias, docentes y camaradas.
Posteriormente, el General Gómez tomó la palabra para felicitar a los graduados, subrayando el peso de su misión: “Ustedes ahora son miembros de la Institución como todos los aquí presentes. Por tanto, se va a requerir de ustedes el profesionalismo y la vocación, el cumplimiento del deber y la lealtad, los puntos cardinales que le pide la Institución a cada uno. Mantengan esta estampa durante toda su carrera y su vida”.
A partir de hoy, estos cuatro profesionales se desplegarán en las distintas Brigadas y Grupos de Aviación a lo largo de Chile, llevando consigo no solo la destreza técnica para operar bajo presión extrema, sino el mandato valórico de no abandonar a los suyos. Ya sea en operaciones militares, evacuaciones aeromédicas o despliegues ante emergencias nacionales.