Por: Capitán de Bandada (DA) Paola Concha, Departamento de Asuntos Públicos
Desde los inicios de la aviación nacional, la cooperación entre la aviación civil y la aviación militar ha sido un factor fundamental para responder a las emergencias que han afectado al país. Ese espíritu de colaboración, que comenzó a consolidarse hace casi un siglo, vuelve a hacerse presente hoy con la participación de la Federación Aérea de Chile (FEDACH) en el 8° Puente Aéreo Estratégico desplegado por la Fuerza Aérea de Chile en las regiones de Coquimbo y Atacama.
Las raíces de esta relación se remontan al 5 de mayo de 1928, cuando, gracias a la visión del Comodoro Arturo Merino Benítez, fue fundado el Club Aéreo de Chile, institución que, con el apoyo de la Fuerza Aérea, impulsó el desarrollo de la aviación civil en distintas regiones del país. Con el paso de los años, aquellos clubes aéreos dieron origen a instituciones independientes que posteriormente se consolidaron bajo la actual Federación Aérea de Chile.
Esa tradición de cooperación ya había demostrado su valor durante los primeros puentes aéreos organizados en Chile, donde la aviación civil colaboró activamente para llevar ayuda a las zonas afectadas por distintas catástrofes. Hoy, esa historia vuelve a escribirse con una nueva generación de pilotos y aeronaves, trabajando bajo un mismo propósito: apoyar a las comunidades que más lo necesitan.
En esta oportunidad, la Federación Aérea de Chile puso a disposición del puente aéreo 17 aeronaves y seis helicópteros, los que, en coordinación con aeronaves DHC-6 Twin Otter del Grupo de Aviación N.° 5 de la Fuerza Aérea de Chile, han permitido transportar más de siete toneladas de ayuda humanitaria hacia las comunas de Vallenar, Freirina y Huasco, trasladando kits de alimentación, aseo domiciliario e insumos de higiene para niños, lactantes, hombres y mujeres.
El Gerente General de la Federación Aérea de Chile destacó el compromiso asumido por la institución durante la emergencia. “Desde el miércoles hemos estado colaborando en la zona norte, apoyando a las comunidades afectadas por esta catástrofe, donde hay caminos cortados y sectores de muy difícil acceso. En coordinación con la Fuerza Aérea de Chile hemos contribuido con 17 aviones y seis helicópteros, realizando vuelos hacia distintos puntos para apoyar el traslado de personas, operativos médicos y ayuda logística”.
Por su parte, el piloto Mauricio Cisneros valoró el significado de esta experiencia de servicio. “Este trabajo conjunto nos ha permitido trasladar ayuda humanitaria a los sectores más afectados por el sistema frontal. Ha sido una experiencia tremendamente enriquecedora, tanto en lo personal como en mi rol de piloto, y sobre todo como chileno, porque demuestra cómo la unión de las instituciones y de la ciudadanía permite apoyar a quienes más lo necesitan en momentos tan difíciles. Estamos orgullosos de ser parte de este esfuerzo y de contribuir a que la ayuda llegue a quienes la esperan”.
La participación de la Federación Aérea de Chile refleja el valor de la colaboración entre la aviación civil y la Fuerza Aérea de Chile para ampliar las capacidades de respuesta del Estado frente a emergencias, permitiendo llegar con mayor rapidez a zonas donde la conectividad terrestre se encuentra comprometida.
De esta manera, el 8° Puente Aéreo Estratégico no solo moviliza aeronaves y ayuda humanitaria, sino que también reafirma una tradición de cooperación que ha acompañado a Chile desde los orígenes de su desarrollo aeronáutico, demostrando que la integración de capacidades entre la aviación militar y la aviación civil continúa siendo un factor decisivo para proteger a la población cuando el país más lo necesita.