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FASAT CHARLIE Y SU INVALUABLE APORTE A LA PRESENCIA ESPACIAL DE CHILE

A 14 años de su lanzamiento, la Fuerza Aérea de Chile reafirma su compromiso con el desarrollo espacial, la innovación tecnológica y el servicio permanente a la nación.

16 Diciembre 2025

Por: Moisés Hidalgo, Departamento de Asuntos Públicos.

El 16 de diciembre de 2011 marcó un antes y un después para el país. Ese día, desde el Puerto Espacial de Kourou en la Guayana Francesa, la Fuerza Aérea de Chile puso en órbita el Satélite FASat‑Charlie, un hito que consolidó décadas de trabajo institucional y que permitió al Estado contar, por primera vez, con una capacidad satelital de observación terrestre completamente autónoma.

El FASat‑Charlie forma parte del Sistema Satelital de Observación Terrestre (SSOT), diseñado para entregar imágenes de alta resolución que apoyaron la toma de decisiones en ámbitos civiles, científicos y de defensa. Con una órbita heliosincrónica a 620 km de altura y un periodo de 97 minutos por vuelta, el satélite recorre diariamente el planeta alrededor de 14 veces.

Dentro de sus principales labores, está la de fortalecer la Defensa Nacional, entregando información estratégica para el Ejército, Armada, Fuerza Aérea y Estado Mayor Conjunto, apoyando análisis de inteligencia y contribuyendo a una capacidad de disuasión adecuada para el país.

Otra labor que se ha destacado en su servicio es la de apoyar la seguridad, a través de la entrega de imágenes fundamentales en tareas como el Plan Frontera Norte, el monitoreo de la Región de La Araucanía y la planificación operativa en situaciones de riesgo.

También aporta a mejorar la gestión de emergencias y protección civil, permitiendo el seguimiento de incendios forestales, inundaciones, terremotos y erupciones volcánicas, como las de Chaitén, Villarrica y Calbuco, contando además con una base histórica de imágenes ha permitido evaluar daños, anticipar riesgos y coordinar respuestas más eficientes.

Asimismo, permite optimización de procesos productivos, destacando la prospección minera, monitoreo hídrico y agrícola en Biobío y Maule, por ejemplo, además de actualizar la cartográfica nacional y apoyar el control de obras de infraestructura en obras públicas.

Ha sido un impulso a la investigación científica, con la participación de la Universidad de Chile y la Universidad Federico Santa María, entre otras organizaciones, en el desarrollo de proyectos en agricultura de precisión, calibración de imágenes y estudios ambientales gracias al acceso a datos aportados por el satélite.

En el ámbito internacional, ha generado la capacidad de proyectar a Chile en el sistema internacional, despertando el interés de países como Brasil, México, España y Colombia, permitiendo la cooperación técnica y fortaleciendo la presencia del país en el ámbito espacial.

La experiencia acumulada con el FASat‑Charlie permitió sentar las bases del Sistema Nacional Satelital (SNSat), un programa estratégico liderado por la FACH que reemplaza el modelo de un único satélite por una constelación de satélites de observación terrestre, acompañada de infraestructura científica, técnica y académica, que próximamente se fortalecerá con la inauguración del Centro Espacial Nacional, en Cerrillos.

Este salto tecnológico consolida la visión que la Fuerza Aérea impulsa desde la década de 1980: desarrollar capacidades espaciales propias para servir al Estado y a la ciudadanía.

El FASat‑Charlie no solo superó su vida útil programada originalmente para cinco años. Es la demostración que Chile puede desarrollar, operar y proyectar capacidades espaciales de alto nivel. Su aporte fue decisivo para la gestión del territorio, la seguridad, la investigación y la proyección internacional del país.

A 14 años de su lanzamiento, la Fuerza Aérea de Chile reafirma su compromiso con el desarrollo espacial, la innovación tecnológica y el servicio permanente a la nación.

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