Por: Claudia Castro, Departamento de Asuntos Públicos
Ante la magnitud del reciente frente meteorológico que afectó al país, la Fuerza Aérea de Chile no solo ha estado desplegada en la primera línea de respuesta mediante el rescate en helicópteros y el transporte de ayuda humanitaria o de personal especializado. También ha marcado un hito al poner a disposición de la ciudadanía el trabajo técnico de vanguardia del Centro Espacial Nacional, CEN.
A menos de un año de su apertura, este centro ha operado sin interrupciones con un turno de emergencia 24/7 y 20 estaciones de trabajo activas. Su equipo humano ha demostrado una gran capacidad para adaptarse rápidamente, pasando de labores operativas a un apoyo directo en emergencias civiles.
"Son personas que si bien son especialistas en un área, son polivalentes para poder cambiar el foco del trabajo y en este caso apoyar a la toma de decisiones en la emergencia", destaca el Subdirector Operativo del CEN, Comandante de Escuadrilla (TI) Sebastián Orellana.
Este esfuerzo se traduce en un análisis técnico de alta precisión.
Desde antes de que comenzaran las lluvias, los especialistas realizaron estudios preventivos basados en registros históricos para anticipar las zonas que podrían ser más castigadas. A medida que la emergencia avanzó, el monitoreo se extendió desde la Región de Atacama, identificando y dando seguimiento a 81 puntos críticos entre aluviones, desbordes, cortes de caminos y socavones. Para ello, se han procesado y analizado más de 45 imágenes de origen tanto óptico como por radar, trabajando de forma coordinada con SENAPRED y las autoridades para guiar las evacuaciones a tiempo.
Para lograr esta cobertura, el proceso de captura de información no depende únicamente de un recurso local, sino del respaldo de una amplia constelación de satélites internacionales a la que se suma el trabajo del satélite chileno FASat-Charlie. Debido a que cada satélite orbita la Tierra y pasa por una coordenada específica en horarios o días determinados, los especialistas evalúan en tiempo real qué recurso de esta red global tiene la ventana de paso más oportuna sobre la zona afectada. Una vez que la órbita coincide con la emergencia, se realiza la descarga de datos para que los analistas procesen la información y elaboren los informes detallados.
Como un ejemplo concreto de este trabajo técnico, la Fuerza Aérea ha obtenido imágenes satelitales que muestran el antes y el después de los sectores más damnificados. La entrega de estas capturas de alta precisión resulta fundamental para el país, ya que proporciona a las autoridades gubernamentales y de emergencia un diagnóstico claro, objetivo y en tiempo real del estado del territorio. Gracias a esta información visual y técnica, las autoridades pueden dimensionar los daños con exactitud, evaluar zonas de riesgo inminente y tomar decisiones estratégicas de manera oportuna sobre dónde priorizar los recursos, la ayuda humanitaria y la evacuación de la población.
Este compromiso técnico y multidisciplinario refleja además la cohesión de los profesionales que conforman el centro.
"Es un momento en el que uno se da cuenta de que el equipo está bien afianzado y podemos funcionar como engranajes (...) para que esto resulte bien y podamos ser una ayuda a la gente que está afectada", señala Kathia Hernández, magíster en astrofísica e ingeniera en análisis de situación espacial de la FACH.
Todo este despliegue demuestra que la Fuerza Aérea no solo actúa con rapidez en el aire, sino que también aporta conocimiento e inteligencia espacial desde su centro de control, reafirmando su compromiso constante con la protección y el bienestar de los chilenos.