Por: Academia de Guerra Aérea
Entre el 8 y el 24 de junio, en dependencias de la Academia de Guerra Aérea, se desarrolló el primer Juego de Guerra del 2026, actividad académica que reunió a los Oficiales Alumnos de primer y segundo año del Curso de Estado Mayor con el propósito de aplicar los conocimientos y capacidades adquiridos durante su proceso de formación.
Durante el ejercicio, los participantes enfrentaron un escenario de conflicto simulado, poniendo en práctica la metodología propia del proceso de Planificación de Operaciones en los niveles de Conducción Operacional y Táctico. La actividad contempló el análisis de situaciones complejas y la elaboración de soluciones orientadas a la toma de decisiones en un contexto realista.
En esta instancia participaron Oficiales Alumnos de la FACH y extrainstitucionales, además de un Oficial de la Fuerza Aérea Argentina y un Oficial de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, quienes se integraron al desarrollo del ejercicio, enriqueciendo la experiencia académica desde una perspectiva multinacional.
Los Juegos de Guerra forman parte de la malla curricular del Curso de Estado Mayor y constituyen una herramienta fundamental para el desarrollo de las competencias definidas en el perfil de egreso del Oficial de Estado Mayor. Entre ellas destacan el análisis de escenarios complejos, la integración de aspectos doctrinarios, logísticos, normativos, operativos, de mando y control, así como la gestión de personal.
Asimismo, la actividad fortalece competencias esenciales para el desempeño profesional, como el trabajo en equipo, la capacidad de actuar bajo presión durante la toma de decisiones, la argumentación con fundamentos sólidos, la proyección de cursos de acción y una actitud crítica y reflexiva orientada al mejoramiento continuo.
En la ceremonia de cierre, el Director de la Academia de Guerra Aérea, Coronel de Aviación (DA) Gustavo Trejo, destacó la importancia de este tipo de instancias formativas, señalando que permiten preparar a los futuros Oficiales de Estado Mayor para enfrentar los desafíos propios de la conducción de operaciones, mediante la aplicación práctica de los conocimientos y habilidades desarrollados durante su formación.
