Por: Jaime González, Departamento Comunicacional.
Para responder a los devastadores efectos de los terremotos y maremoto ocurrido entre el 21 y 22 de mayo de 1960, la Fuerza Aérea de Chile estableció el segundo puente aéreo de su historia, apoyando con sus medios aéreos y humanos a los habitantes del sur del país afectados por esta gran catástrofe.
La Institución realizó una operación aérea masiva y sostenida para trasladar ayuda y evacuar a compatriotas, especialmente aquellos que sufrieron los efectos de un gran tsunami que arrasó con todo a su paso en la zona de Valdivia.
Desde el primer momento la FACH desplegó aeronaves para realizar el reconocimiento de la zona y luego sus aviones C-47 para el traslado de ayuda. Luego se sumarían aviones DC-3, Beechcraft además de helicópteros Bell 47 y Sikorsky S-55, entre otros.
Por su parte las líneas aéreas que operaban en el país y los Clubes Aéreos también se hicieron parte, poniendo a disposición gran parte de su material de vuelo para llevar ayuda a la gran zona devastada.
La ayuda comenzó a llegar de distintas partes del mundo, arribando por vía aérea diversas aeronaves, destacando los C-124 Globemaster II y helicópteros UH-1 de Estados Unidos.
El esfuerzo coordinado alivió el sufrimiento y demostró la capacidad de respuesta y solidaridad de nuestra Institución. La FACH realizó alrededor de 500 vuelos, transportó 380 profesionales y técnicos, 600 mil libras de carga y evacuó a 4.000 personas.
Para poder llevar la ayuda a las zonas afectadas se utilizaron los puntos más importantes, como Concepción, Puerto Montt y Temuco, para luego distribuir la ayuda hacia las localidades más alejadas, creando distintas sub-bases para este objetivo.

