Por: Departamento Comunicacional
La creación de la Escuela de Aeronáutica Militar, antecesora de la actual Escuela de Aviación, fue sin duda uno de los hitos más trascendentes en la historia Aeronáutica de Chile. Fundada a sólo diez años de efectuado el vuelo de los hermanos Wright, pasó a constituirse en una de las primeras, cronológicamente en el mundo. En cuanto a su importancia para el país, fue el centro desde el cual se gestaron las acciones que darían paso al desarrollo de toda nuestra aviación, tanto militar, civil, deportiva y posteriormente comercial.
Analizando el desarrollo aeronáutico de otros países en aquella época, puede advertirse que generalmente se iniciaba en el sector civil, desde el cual se expandía posteriormente al militar. En cambio, las autoridades chilenas entendieron que éste era un proyecto de carácter militar y tendría repercusiones a nivel país, por eso se le otorgó la misión y los medios correspondientes al estamento militar para que llevara adelante la materialización de una aviación para Chile.
Fue así como el propio Ministro de Guerra y Marina de la época, Luis Devoto, anunció públicamente, el 29 de marzo de 1912, la intención del Gobierno de avanzar decididamente en aviación. El General Pinto Concha, en tanto, informó respecto a la adquisición de algunos aeroplanos para la instrucción en Chile a los Oficiales. Explicó además que los Tenientes Ávalos y Molina Lavín se encontraban en Francia obteniendo sus brevets de pilotos, acompañados por los mecánicos y ex alumnos de la Escuela de Artes y Oficios, Miguel Cabezas y Pedro Donoso.
Avanzando en los propósitos expresados, el Gobierno presentó, el 8 de enero de 1913, al Congreso Nacional un mensaje, a través del cual se pedía la organización de los Servicios de Aeronáutica Militar y la creación de la correspondiente Escuela de Aeronáutica.
La iniciativa fue acogida favorablemente, dictándose la Ley N° 2.771 que autorizaba la creación de los Servicios Aeronáuticos y disponía los fondos necesarios para acometer tan magna empresa.
Posteriormente, se promulgó el Decreto Supremo (G) N° 187 del 11 de febrero de 1913, dando vida a la Escuela de Aeronáutica Militar.
Con el correr del tiempo, la Escuela Aeronáutica Militar se fue consolidando como un referente no solamente nacional, sino también más allá de las fronteras del país, recibiendo ya en 1915 a dos prestigiosos Oficiales extranjeros, los Tenientes Boizo Lanza y Sáenz Lacueva, padres de la aviación militar uruguaya. Después de ellos, serían decenas de Oficiales de países vecinos, los que pasarían por las aulas de la Escuela de Aviación y se iniciarían en el arte de volar.
De la misma forma, desde este instituto egresaron importantes hombres de la aviación chilena como Dagoberto Godoy Fuentealba, Armando Cortínez Mujica y Diego Aracena Aguilar, quienes realizaron proezas nunca antes ejecutadas hasta ese momento, tales como los primeros cruces de la Cordillera de los Andes por su parte más alta, o el raid a Brasil, entre otros.